lunes, 25 de enero de 2016

Cadaver exquisito 23-1-16



Hace tiempo que la humanidad no sabía lo propio de su naturaleza ¿Por que es que si un hombre asesina a otro en batalla se llama heroísmo, pero si se lo hace por pasión se llama homicidio? A eso se llama caer.
El nudo en la garganta parecía a punto de asfixiarlo, le presionaba un punto de la laringe, un dolor agudo como una aguja. Desde el estómago, el reflujo también.
La noche deslumbraba con repiqueteos de murciélagos en la azotea de todo ser vivo que se dignaba como tal. Vital es el asombro en el pulso del presente.
Cuando aprieta tanto caer no es una opción, a esa altura es más doloroso soltarse que seguir. Había reconocido ese instante de no retorno, el punto justo en el medio. Otra vez, los puntos, otra vez los justos ¿Donde iba todo eso? Antítesis de la verdad. Morbo plasmado alrededor de una escena caduca, trillada, donde cada fantasma de dos patas iba a darse a conocer.
Un recuerdo: una charla hasta la madrugada pero una sola taza de café trasnochado la mañana siguiente ¿Por qué la gente se empecinaba, todo el tiempo, en preguntar? Apartó el pensamiento de la mente. No era un momento para echar culpas. Muy tarde, será la próxima.
La ruleta de la vida hará brotar de las hormonas cada una de las palabras caprichosas que n no se dijeron.
Todo error es otra oportunidad para empezar de nuevo.

(Lourdes Funes-Jeronimo Tosi
 Corrientes 1187)

domingo, 24 de enero de 2016

El Bisonte



Había algo en el cuarto. Algo que hacía chasquear los pequeños pelos de su pantorrilla.
Se acomodó bajo el enorme cuadro de ''el beso''y mojó sus tenues labios femeninos en aquel vaso de whisky.
Sonia tenía miedo, mucho miedo.
Las paredes la observaban y ella se hundía, cada vez más, en ese tobogán filoso y febril a través de sus recuerdos.
Su corazón se transformó en un repiqueteo.
La luz tibia del pasillo se escurría por debajo de la puerta de entrada y dibujaba fantasmas en el ambiente, el oscuro ambiente.
Definitivamente ya no estaba sola allí dentro.
Levantó el vaso y brindó con su huésped inoportuno, regalandole una tímida sonrisa de ojos entreabiertos.
Los ojos de los amantes del cuadro comenzaron a moverse y a mirarla fijo, escudriñándola.
Sonia arrastraba sus pies descalzos sobre ese piso frío de mármol, casi como haciéndose el amor.
De pronto, las paredes comenzaron a temblar, los libros en la biblioteca de cañas, el brandy, las frutas secas en los estantes. Aquél soldado orgulloso de hierro cayó del aparador antiguo.
Ella sabía lo que sucedía.
Abrió sus rodillas y levantó, lentamente, su vestido.
Su miedo se convirtió en letargo.
Sus discos de vinilo se derritieron dentro de sus respectivas fundas.
''-Te estuve esperando''- se le oyó decir.
Y se abrazó lo más que pudo, entre sonidos roncos y ecos de melancolía.

martes, 19 de enero de 2016

Gritar
lo que de verdad
se siente

Sentir
que nunca importó
otra cosa

Está escrito
hace siglos...

El Anciano y El Carpintero

''-Vos y yo, nacimos para esto''-

Dijo el anciano
apartando un par de ostras sobre la mesa
La tierra olía a tempestad
y las voces se escuchaban
roer tras las paredes

El carpintero lo observó
como se mira a una grieta
no tenía idea de lo que estaba hablando

Por un momento el sol
hizo de telón
en las fauces de estos personajes
mientras se ocultaba
en el horizonte

La medianera hecha de piedras
se incrustó, incómoda
en sus sentimientos

Llegó la hora de perder
es la tormenta
la que habla

El anciano se subió la capucha
El carpintero tomó sus herramientas
Ambos meditaron

Cruzaron tímidas miradas
y la horda de gente esperando en el jardín
clamó con todas sus fuerzas

El carpintero preparó su espíritu
Nunca más volvieron a cruzarse


domingo, 10 de enero de 2016

''-Vos y yo, nacimos para esto''-

Dijo el anciano, apartando un par de ostras de la mesa. El carpintero no sabía de lo que estaba hablando. Continuó observando la puesta del sol por encima de la medianera hecha de piedras. El anciano se subió la capucha. Se dedicó a meditar
El carpintero tomó sus herramientas y se dirigió al jardín. Una horda de gente estaba esperándolo.
Nunca más volvieron a cruzarse.

viernes, 8 de enero de 2016


Acorazada
fuerte sonó la tormenta

Bajó la vista
y silbó bajo

Alusión
al desgarro universal

Penetrante
juega  con el mundo

Su trino
colapsó

Calma
Calma
Veloz