En la primavera del ayer
me viste enmudecer
claroscuro
en todo un cuerpo
Me disfracé de oruga
en las piedras de tu espera
sonaban tus besos
descalzos, secretos
Años luz de mis perversiones
te condenaban ser
más única
que tu arrepentimiento
Llorando en tu cueva
hoy te desangré
camino a tu danza
de estrella crujiente
Dime paz
y dame incendio
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