sábado, 1 de marzo de 2014


Cisne
 Mi querido amigo:

Le hablo desde mas allá de la tumba. Todos esos días quedaron atrás. Se quebraron como cristales en el suelo y reflejan la tristeza. Es tiempo de perder.
Nunca quise que las cosas quedaran así entre nosotros. Siento mis pies humedecidos, siento esas miradas humanas cada vez mas tensas. Acariciándonos con los ojos, se acuerda?
Se sentía en su pelaje, en esa postura, en la forma en que sus labios jugaban con el agua. Su forma es amiga de la raza humana, se llevan así.
A partir de ahora seremos extraños, juguetes que un viejo niño dejó en algún baúl, olvidado por la caprichosa costumbre llamada crecer .
No debe temer por nada, mi querido amigo, siempre tuvo la virtud de ver la luz al final del túnel. Orquestas divinas tocan para usted. Por favor, no me guarde rencor.
Si por mi fuera, usted sería la prioridad máxima crujiendo entre mis manos. No me obligaré a llorar. No me verá llorar.
Me queda su enorme pecho del que solía colgarme cuando la vida me invitaba a volar, pero ya ve, la vida es una tremenda impostora.
Me quedaré con tanto, goteando en mi interior.
Hasta siempre y recuerde, nadie sobrevive al paso del tiempo.

                                                                                               Sinceramente suyo
                                                                                                  El Cangrejo.

P.D: Del agua venimos y al agua vamos



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